ANNA MARGULES / CONCIERTO RITUAL CON FLAUTA

Evocaciones amarillas:

Maki Ishii, Tenor-recorder-piece  / East-green-Spring

El pase de diapositivas requiere JavaScript.


Cuando Claudia me invitó a participar en la noche amarillo tuve inmediatamente una sensación de incomodidad.

Mi memoria viaja a ese mes postrada en cama, a los 4 años, amarilla toda yo por hepatitis… y luego oigo a mi padre emitir esa frase lapidaria dicha mil y un veces con su acento polaco en español: “Nunca te pongas amarrrrillo en ningún teatro”

¡El director de escena  dixit!  Y yo acato sin chistar y llevo la orden a rajatabla. Nunca me pondré amarillo ni en escena ni en la vida… que finalmente “Es puro teatro” ¿No?

Pero también veo a María, mi querida amiga: siempre vestida de amarillo fuerte, mientras que yo siempre de rojo o morado, o de negro incluso, porque a mi, con mi piel tan blanca, el amarillo me hace ver como fantasma.

Y luego aparece ante mi un anuncio televisivo mexicano de Kodac  de los años 80’s, con una calidad de color mucho mejor que todo lo anterior e imágenes absurdas y divertidas  y con un fondo musical pop muy pegadizo y extraño, porque sobre él una voz de ópera cantaba: “¡Amarillo, amarillo, amarillo, amarillo, Kodac cambió el amarillo…amirilloóó!”

Me traslado al  presente y veo las paredes de mi piso del centro de Madrid, que yo misma pinté de amarillo para reflejar el maravilloso sol de esta cálida ciudad,  y pienso los colores de la bella Oshun (diosa yoruba de las aguas dulces, del amor y de la fertilidad) y las flores de ese color.

Trato entonces de imaginar qué obra musical sintetiza esas sensaciones contradictorias y me acuerdo de East-green-spring para flauta de pico Tenor, de Maki Ishii (1936-2003), compositor japonés, que combina en su creación, tradición y vanguardia y que vivió y murió en occidente.

La pieza, escrita en su madurez,  contiene una parte lírica dulce (¿Azul?¿Oriente?) y que va siendo interrumpida poco a poco por notas cada vez más activas, espasmódicas e incluso violentas (¿Amarillas?¿Occidente?) y que van gestando poco a poco otra posibilidad de color tímbrico para culminar finalmente en una catarsis (¿La Primavera?¿Verde?) … ¿Se llegarán a fusionar finalmente  alguna vez estos dos mundos?

Pero esta vez, además de evocar el color a través de la música, me vestiré de amarillo, para ver si de una vez por todas, me libro de la maldición paterna de la mala suerte que atrae el amarillo en escena…

Así, a través través del aliento, del aire de la flauta tenor haré revivir  la música de Ishii. Con su sonido y con  y la ayuda de la escucha participativa de las personas que estén ahí, me despojaré de las ataduras de ideas fijas y las invitaré a seguirme para abrir  y crear nuevos caminos.

Anna Margules

Madrid, 2012

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s